sábado, 26 de diciembre de 2009

NOCHEBUENA FADISTA: HENRIQUE RÊGO, ALFREDO MARCENEIRO Y "O NATAL DO MOLEIRO"

Por Antón García-Fernández


Si bien el religioso es uno de los elementos tradicionalmente asociados con el fado—baste recordar los muchos poemas fadistas que mencionan celebraciones religiosas como procesiones o que hablan de santos o iglesias—, el caudal de composiciones relativas a las fiestas navideñas es comparativamente menor. En su blog Fadocravo, mi amiga lisboeta Ofélia Pereira ha publicado recientemente una serie de interesantes vídeos con fados de temática navideña muy aconsejables. Pero, sin duda, mi composición favorita para celebrar estas fiestas es "O Natal do Moleiro", grabado por el gran Alfredo Marceneiro, quien también compuso la nostálgica melodía que acompaña al tierno poema de Henrique Rêgo.

Podríamos considerar "O Natal do Moleiro" como un fado narrativo, pues su letra desarrolla una historia. En este caso, Rêgo describe tanto a los tres personajes como los breves hechos narrados simplemente a través de pinceladas, con una economía lingüística sorprendente. Las seis estrofas de que está compuesta la letra, sin embargo, están perfectamente estructuradas con objeto de ofrecer esta impresión de parquedad narrativa. La canción se inicia con cuatro versos que presentan la escena (una fría Nochebuena en un lugar perdido), seguidos de otros cuatro en los que se introduce al molinero y a su mujer. La "parca cena" que describe Rêgo nos recuerda la difícil situación económica de los personajes, al tiempo que nos remite indirectamente a la técnica narrativa que ya hemos descrito.

El poeta fadista Henrique Rêgo.

La tercera estrofa introduce al anciano, de cuya existencia sabemos primeramente a través de su voz, y a cuya descripción accedemos a través de los ojos del molinero que lo invita a entrar en el molino y a compartir su mesa. Es obvio que la moraleja del poema es lo más importante para su autor, pues está focalizada en las últimas tres estrofas, y puesta en boca tanto del molinero como del enigmático viejecito: Rêgo, pues, confiere a la piedad y al amor, dos temas típicamente navideños, mayor importancia que a la riqueza. Esos dos elementos son los que caracterizan al molinero y a su morada, y son los que propician la bendición final del anciano. Junto a estos temas, el poema transmite asimismo esa concepción fatalista de la vida tan común en el universo fadista, y la técnica narrativa utilizada por Rêgo, a base de rápidas pinceladas, suscita dudas acerca de la identidad del anciano, figura central de la letra. ¿Quién es en realidad ese "velhinho todo envolto em neve"? ¿Simplemente un personaje extraído de las capas más desfavorecidas de la sociedad? ¿O quizá más bien una figura divina? Una estrofa que Marceneiro decidió no incluir en la versión que grabó nos ofrece algunas pistas que nos pueden ayudar a descifrar esta incógnita (1), pero precisamente en esta indeterminación se encuentra la magia de la letra de Henrique Rêgo, que crea con "O Natal do Moleiro" uno de los fados más clásicos entre los interpretados por Alfredo Marceneiro. A continuación incluyo mi propia traducción al castellano de la letra de este excelente fado:

¡Qué Nochebuena más triste y agreste!
De nieve se amortajaba el camino
El viento silbaba desde el noreste
Por las rendijas de la puerta del molino.

Sentado a la vieja mesa (2) ya carcomida
En donde incidía la luz de una vela
El molinero de barba encanecida
Con su mujer comía la parca cena.

Cerca del molino se oyó de repente
Una voz, y el molinero al abrir la puerta
Vio a un viejecito todo envuelto en nieve
Doblado por el peso de una esperanza muerta.

—Entre, peregrino de la desgracia—
Dijo el molinero al pálido anciano.
—Aquí no hay dinero, pero por fortuna
Hay cariño, piedad y pan.

Venga a comer y a regalarse a la lumbre
Y a festejar el nacimiento del Niño Dios,
Pues la vida solamente se resume
En la esclavitud impuesta por el destino.

Y entonces el viejecito con voz sonora
Dijo, llevándose las manos al pecho:
—¡Bendito sea por siempre
Este molino elegido por Dios!


Con este post quiero desear a todos los lectores de este blog unas muy felices Navidades y todo lo mejor para el Año Nuevo. Y prometo que en este 2010 buscaré tiempo suficiente para publicar más artículos y actualizar esta página con mayor regularidad. Feliz Natal a todos!

Para escuchar "O Natal do Moleiro" en la voz de Alfredo Marceneiro en el blog Lisboa no Guinness, haced click en el siguiente enlace: Alfredo Marceneiro canta O Natal do Moleiro.



Notas

(1) Esta última estrofa, que constituye una especie de epílogo a la historia contada en el poema, aparece en el texto de "O Natal do Moleiro" publicado en el número del 27 de diciembre de 1937 de Guitarra de Portugal. Henrique Rêgo tituló el poema originalmente "A Benção de Deus" y esos cuatro versos a modo de epílogo que Marceneiro omite parecen sugerir que el anciano es una figura de índole metafísica. La estrofa en cuestión es la siguiente:

Amaneció, y un sol resplandeciente
Derritió toda la nieve del camino.
El viejo se retiró humildemente,
Una bendición cayó sobre el molino.


Agradezco a Ofélia Pereira el haberme facilitado amablemente una copia del texto del poema publicado en Guitarra de Portugal, que incluyo al final de este artículo.

(2) El vocablo portugués se traduce al castellano como muela de molino, es decir, el "disco de piedra que se hace girar rápidamente alrededor de un eje y sobre la solera, para moler lo que entre ambas piedras se interpone" (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española). Sin embargo, he decidido traducirlo aquí como mesa debido a que ésa es la función que tiene la muela en el momento que describe el poema: el molinero y su mujer la están utilizando como mesa para cenar.

2 comentarios:

Jaume y dijo...

Querido amigo Antón, felicidades por esta entrada tan navideña.
Es justamente la indefinición de la figura del velhinho la que permite que este poema y tantos otros resulten amorosos a qualquier oido. Siempre he pensado que los "poetas del fado" son Literatura en mayúsculas, con una gran capacidad de ver, sentir y transmitir y además de forma rápida. Tiene que decirse de ellos aún muchas cosas. ¿Te animas?
Deseo para mis amigos Erin y Antón un buen año 2010 en lo personal y sobretodo en lo colectivo.
Un abrazo desde Barcelona.
aume

Anton Garcia-Fernandez dijo...

Amigo Jaume:

Moltes gràcies por tus palabras elogiosas sobre este artículo. "O Natal do Moleiro" es una composición que siempre me ha fascinado por su enorme calidad poética, y desde hace tiempo quería dedicarle un pequeño artículo, así que ¿qué mejor momento que la Navidad para ello?

Tienes toda la razón en lo que dices sobre los poetas del fado. Eduardo Sucena lo dice en su libro "Lisboa, o fado e os fadistas" y yo lo suscribo totalmente. En un futuro (espero que no muy lejano) me gustaría escribir un libro acerca de los poetas del fado y su literatura, pero de momento no tengo demasiado tiempo libre. Pero, como digo, es un proyecto en el que ya llevo pensando varios años.

Desde Estados Unidos, Erin y yo te deseamos a ti y a los tuyos lo mejor para este año que entra. Esperamos que el 2010 sea para vosotros por lo menos tan especial como este 2009 que ahora acaba lo ha sido para nosotros.

Saludos llenos de fado,

Antón.